Son muchas las anécdotas que guarda la U-30, llamada así porque en 1981 cuando se fundó fueron 30 socios quienes pusieron la ‘primera piedra’. Los mismos que un año después decidieron enviar una carta al entonces rey, Juan Carlos I, también conocido radioaficionado, para hacerle socio de honor y entregarle una enseña de oro y diamantes. No lo dudaron. Tanto es así que el periódico La Hora Leonesa en su edición del 21 de enero de 1982 recogió la noticia: «Recibid nuestra gratitud, Señor, por este acogimiento que comporta un hito inolvidable en nuestras vidas, y, también, entrando en un lenguaje que os es perfectamente familiar, por la alta distinción que ya nos habéis concedido al enviar vuestras tarjetas Q.S.L., a cada uno de los miembros de nuestra U-30»
Artículo completo en el Diario de León.




