El secreto que tu batería y la “ley del dB” te cuentan… y quizás no tienes en cuenta. Seguro que más de uno, en medio de una excursión a la montaña o preparando un activación SOTA, se ha quedado mirando su equipo y su batería limitada con la misma pregunta: “¿Y si le meto más vatios? A más potencia, más alcance, ¿no?”. Pues sentaos en la roca más cómoda, que hoy vamos a destripar un mito con números y física.
NOTA: También aplica a quien sale en base bien surtido y sin limitaciones de corriente eléctrica… Salir con más no es mejor proporcionalmente y, probablemente, estemos molestando a otros compañeros de afición e incluso a los vecinos…
La trampa de la línea recta
Nuestra intuición nos dice que si cuadruplicamos la potencia de 25W a 100W, deberíamos cuadruplicar el alcance de nuestra señal, pero la radio no vive en un mundo lineal, sino logarítmico. Aquí gobiernan los decibelios (dB). Comprobemos lo que sucede:
Incremento de dB = 10×log10(100/25), más o menos unos 6 dB
Sí, has leído bien. Cuatro veces más consumo de batería se traduce en solo 6 dB de mejora en la señal. Es como cambiar una linterna buena por otra tan solo un 40% más brillante, pero que gasta cuatro veces más.
¿Y qué son 6 dB en la montaña?
Son una mejora, sin duda. Pueden ser la diferencia entre un contacto ruidoso y uno claro en el límite. Pero no es el salto abismal que imaginas:
- No cuadruplica el alcance. En condiciones ideales, sólo podría llegar a duplicarlo.
- No compensa una antena mediocre o una mala ubicación. 6 dB los ganas fácilmente subiendo a una roca más alta u orientando mejor tu dipolo.
- Sí agota tu batería cuatro veces más rápido. Ahí está la clave: en la autonomía.
El arte del QRP: No es lo que gastas, es cómo lo gastas
Aquí llega la filosofía para el radioaficionado consciente de su mochila (y su impacto en la banda). Transmitir en QRP (baja potencia, a menudo por debajo de 5W) no es solo un desafío técnico, es una lección de eficiencia:
- Te obliga a optimizar todo lo demás: antena, ubicación, momento de la banda, y el modo (¡el CW es un tesoro!).
- Tu batería vive el doble o el triple. Un fin de semana activando cumbres con una batería ligera puede pasar de ser un sueño a una realidad.
- Eres un «buen vecino» del espectro radioeléctrico. Una señal potente puede saturar receptores cercanos o enmascarar otras señales débiles pero valiosas. Con QRP, tu señal llega donde debe, sin pisotear a colegas lejanos que luchan por sacar esa señal DX débil. ¡El disfrute se multiplica para todos!
Conclusión para la práctica
La próxima vez que estés en el campo, plantéatelo así:
- ¿Contacto general o DX difícil?: Empieza con 10-25W. Evalúa. Sube a 50-100W solo si es estrictamente necesario.
- Invierte en antena, no solo en vatios: 3 dB de ganancia de antena equivalen a duplicar tu potencia, ¡sin tocar el consumo!
- Disfruta del desafío QRP: No es una limitación, es un máster en radioeficiencia. Escuchar tu indicativo desde otro continente con 5W es una de las mayores satisfacciones de este hobby.
- A tener en cuenta: Todo lo que hemos razonado en este artículo, aplica perfectamente a las estaciones en base.
Al final, se trata de saber más, no de gastar más. La inteligencia radioeléctrica, la ubicación estratégica y una buena técnica superan con creces a la potencia bruta. Y tu espalda (por el peso de las baterías) y los operadores de señales débiles en la banda, te lo agradecerán.
EA1JAB – Norberto – ¡Feliz radio! ¡73’s!




