
Esta es la historia de los adelantados que abrieron camino. De la primera estación regular, muy anterior a EAJ1. Del primer estudio de radio que hubo en España, el primer locutor, los primeros grupos de presión y la primera batalla entre empresas radiofónicas. Cómo una acabó adquiriendo otra sólo para cerrarla (si es que todo está inventado).
Año 1924. Tres hermanos muy listos y una pasión compartida: la radio. Que nace para que los barcos, en alta mar, dejen de ser mudos. Y evoluciona por el entusiasmo pionero de ingenieros, empresarios y periodistas. Hasta llevar los receptores a las casas.
La radio en España ha nacido privada, comercial y más musical que hablada. Radio Ibérica y Unión Radio se reparten la los tramos horarios de la parrilla… porque no estaban permitidas las emisiones simultáneas.
Ésta es la historia de la primera gran guerra de la radio española.
Un podcast de Carlos Alsina en Onda Cero, basado en la investigación de Manuel Fernández Sande.
Transcripción
“Guerra en las ondas.
La verdadera historia del nacimiento de la radio en España, basada en la investigación de Manuel Fernández Sandel.
La radio ha nacido en España de la mano de jóvenes innovadores y empresas privadas. Ha nacido más musical que hablada, todo se andará, y ha nacido comercial. Verano de 1924.
Radio Ibérica ofrece ya emisiones diarias de 10 a 12 de la noche. Los miércoles y sábados se ofrecen los programas de Radio Madrid. Los martes y viernes los de La Libertad.
Lunes, jueves y domingo los propios de La Ibérica.
¿Queda claro que la nuestra fue la primera del país?
A mí sí. De hecho, ustedes aún no lo saben. Radio ciencia popular publicará el año que viene, mayo del 25, un artículo que celebra el primer aniversario de la radio en España.
De aquel período de infancia, tirá, en el que el entusiasmo de unos hombres luchaba con las dificultades. La revista constatará que el nacimiento de la radio fue cosa de ustedes, Radio Ibérica. Y eso que para entonces la revista la dirigirá Urgoiti.
Buena cabeza, Ricardo Urgoiti.
Sabe de radio tanto o más que nosotros. Es hijo de Don Nicolás, el editor.”
“No sé si lo sabe.
Sí, sí, sí, sé quién es. Hijo del editor de El Sol y de La Voz. Ingeniero, como ustedes tres, y de la edad de Adolfo, ¿no?
Por ahí andará.
Es el que más sabe de broadcasting. Ha estado en América aprendiendo lo que hacen allí.
Lo que pasa es que Urgoity y Radio Ibérica no van a acabar bien. Pero eso mejor no se lo cuento a ustedes.
Y por qué no, ¿si es buen amigo de la casa?
Porque va a impulsar una nueva empresa que le va a hacer la competencia a la de ustedes. Con estación y con emisiones propias y con mucho capital, va a poner de acuerdo a las compañías tecnológicas extranjeras.
¿Y eso cuándo va a ser?
A final de este año. La empresa se llamará Unión Radio. ¿Y le va a ir bien?
Muy bien, sí, muy bien. Va a aplicar un nuevo modelo para asociar estaciones de distintas ciudades.
¿Y a nosotros?
¿A nosotros cómo nos va a ir?
Bueno, hasta que llegue la competencia francamente bien. No se pueden quejar ahora mismo ni de programación ni de ingresos”
“No, no, no, no nos podemos quejar. Al final salió bien lo de introducir publicidad.
La incorporación de la publicidad a las emisiones es paradójicamente fruto de un malentendido.
A ver, el presidente de la compañía, señor Ugas, estuvo de viaje en París y escuchó que la estación instalada en la Torre Eiffel difondía mensajes comerciales. En realidad era propaganda de la propia empresa de la estación, pero él creyó que se anunciaba cualquier cosa y se trajo a Madrid la idea. Los primeros anuncios que se hicieron aquí eran de los comerciantes asociados en Radio Madrid.
A los hermanos de la Riva esto de la publicidad no les sonó bien. Estaban convencidos de que para los oyentes sería un estorbo, pero ser la única emisora con programación regular tenía premio. Y la facturación publicitaria en este verano del año 24 no ha parado de crecer.
A Oteyza sí que le gusta que haya anuncios. Sus emisiones incluyen más publicidad que ninguna otra.
Luis Oteyza, 41 años, dirige desde hace cinco el diario La Libertad. Antes estuvo en otras cabeceras y se significó por su periodismo crítico. Hace dos años ha firmado una de sus más sonadas exclusivas.”
“Estuvo en Marruecos entrevistando a Abdelkrim, el enemigo público número uno de España. A su devoción por la poesía y los libros, ha añadido ahora su afición por la telefonía sin hilos.
Efectivamente es mi nueva manía. La radio me atrae de una manera enloquecida.
Su periódico ha sido el primero en estrenar una sección dedicada a la radio. La lleva Pérez Camarero, alias micrófono. Ha fundado también la revista TSH y cada vez tiene más mano en Radio Ibérica.
Emisiones La Libertad es una ventana extraordinaria para el periódico. La palabra llega a miles de oyentes simultáneamente. Se oye y no se puede dejar de oír.
Y la publicidad emitida radiotelefónicamente es la más eficaz y la más segura.
Gracias por su testimonio, Luis.
No hay de qué. Por cierto, si quiere anunciarse, diríjase a San Roque 7 o a la Agencia Ibéria.
En su afán por dotarse de contenidos, Radio Ibérica intenta un acuerdo económico con el Teatro Real para transmitir ópera. Al empresario que explota el teatro, Casali, le parece que menos de 1500 pesetas por cada acto no tiene un pase. La Ibérica le ofrece 400.”
“E invoca lo beneficioso que es para el pueblo la difusión cultural. No hay acuerdo. Tiene más suerte la emisora con la banda municipal, cuyas actuaciones en el kiosco de Pintor Rosales pueden ser transmitidas tirando cable hasta la sede de la emisora.
La música que más programa es zarzuela y cuple, aunque a veces también suena a jazz. Como primera emisora regular, es pionera en casi todos los géneros. A las conferencias académicas se añaden fragmentos de obras de teatro o adaptaciones de textos literarios.
Suyo será el primer ensayo de ficción en la radio. María Ladrón de Guevara y Rafael Rivelles interpretan el entremes de los hermanos Quintero, el chiquillo. Más tarde se atreverá con un serial, La muerte de Mr. Stye, y un concurso en el que adivinar quién es el asesino.
Música, lectura, teatro, concursos. Ah, y el primer informativo. Crónica de la Semana es un repaso por las principales noticias que se han producido en los últimos días.
Octubre de 1924. Aún queda un mes para que empiece a emitir Radio Barcelona, y la ibérica ya ha puesto en el aire un programa de información. Crónica de la Semana.”
“Una idea de Enrique Gastardi que realiza Francisco de Viu, periodista y autor teatral. Consiste en leer crónicas aparecidas en los diarios. Durará poco.
A los periódicos les parecerá que les come la merienda, y meterán presión para que sea eliminado. Lo conseguirán. Al año siguiente llegará Gazeta Radio, idea de Oteiza que encomienda a un redactor de su periódico de nombre Manuel de Castro.
Radio ibérica se complace en comunicar a los teleoyentes de Madrid y el mundo entero que el sábado próximo comenzará a radiarse el primer periódico llevado a la antena. La Gazeta Radio tendrá todas las secciones de un diario e informará a sus oyentes de cuánto suceda en todas partes. Pues además de una inteligente redacción, cuenta con un completísimo servicio telefónico y telegráfico.
De dos y media a tres y media de la tarde, Gazeta Radio promete actualidad, artículos de opinión, crítica de deportes y de toros, asuntos de sociedad, trabajos dedicados a la mujer, cuentos y efemérides. Todo pasado antes por el filtro obligado de la censura. La radio Hablada da así un paso de gigante en España.
También durará poco.”


